Parece obvio que la inversión en educación y formación es un principio básico para salir de esta crisis pero, a la vista de los hechos parece que el Ejecutivo López no lo tiene tan claro.
Hoy debatíamos en el Pleno cómo mejorar los tratamientos de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. Anteriormente, en una comparecencia en comisión, la Asociación de Fibromialgia nos subrayaba la importancia de que los médicos de atención primaria estuvieran convenientemente formados para evitar al paciente pruebas innecesarias que generan -más aún en esta época de crisis- un gasto prescindible. Cuanto menos se conoce de fibromialgia y fatiga crónica, mayores van a ser las pruebas y mayor será el gasto sanitario, recalcaban los comparecientes.
El programa de formación en fibromialgia para los profesionales de Atención Primaria fue uno de los compromisos adquiridos por el Departamento de Sanidad en noviembre de 2005. Se llamaba FIBROMIALGIA DESDE LAS DOS ORILLAS.
El programa perseguía que los profesionales conocieran la enfermedad, tanto a la hora de abordar los problemas que los pacientes con fibromialgia presentan como en lo relativo a precisión diagnóstica y terapéutica, entre otras cuestiones.
El propio Ejecutivo López debía considerar relevante esta cuestión ya que, en los Presupuestos para este año, el Partido Socialista y el PP incluyeron una partida de 60.000 euros destinada a impartir cursos de formación a los médicos de atención primaria en síntomas de las enfermedades de fibromialgia y fatiga crónica.
Hasta aquí todos de acuerdo. El problema es que, una vez más, nos encontramos con que cuando se trata de Patxi López y su equipo la frase “del dicho al hecho hay un trecho” se hace realidad. No solamente “del dicho”, sino incluso de lo aprobado por Ley –como los Presupuestos- “al hecho hay un gran trecho”. Y a 31 de octubre, el desarrollo presupuestario de la mencionada partida era cero euros, no se había autorizado ni un solo euro de gasto.
Y cuando se le pregunta al Gobierno por este incumplimiento responde que es debido a la crisis y que la culpa es del PNV por no subir los impuestos. Pero el hecho cierto es que esto es, simple y llanamente, un ejemplo más de su ineficacia, de su falta de saber hacer, de tener recursos pero no saber gestionarlos.
Nada nuevo bajo el sol, este Gobierno ni está ni se le espera
Javi Carro