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  • 2010/01/29

    IÑIGO URKULLUren PARTE HARTZEA LOPEZ LEHENDAKARIAREKIN IZAN DUEN BILERAREN ONDOREN

    • Mota: Hitzaldiak
    • Egilea:Iñigo Urkullu

    Egunon denori. Buenos días a todos
    Gaurko bilera hau, Lehendakariak  abian jarri duen "komunikazio eta irudi kanpainaren" markoan deitu da. Komunikazio arazoak dituela uste du eta ez da hori bere arazoa. 
    Inongo zehaztapenik gabeko sektore mailako akordioak betetako proposamena egin du. Eta, gizarte hau ez dago diagnosiak eta azterketak egiteko garaian. Lanari ekiteko denboran gaude orain. Gizarteak berak eskatzen digu beren arazoei erantzutea, behingoz lanean jar gaitezela.
    Gu, bilera honetara etorri gara, Euskadiren orain eta etorkizunerako proposamen berriekin. Esku artean dituzue proposamenok. Batzuk aipatuko ditut.
    Ezer baino lehenago, larriena, egoera ekonomikoa eta langabezia.
    Lehendakariak hiru Foru Ahaldun Nagusiek aurkeztutako inbertsio estrategikoetarako egitasmoak jaso ditu.
    Gure uste apalean,egitasmo eta inbertsioak bizkortzeko garaia dugu, krisiari aurre egiteko eta lanpostuak sortzeko.
    Bigarrenez, Lehendakariari aurkeztu diot, oraindik bete gabe dauden transferentzien zerrenda.
    Eta gainera, eskari formala egin diot Euskadirentzako Marko Politiko Berrirako prozesua irekitzeko. Lopezek berak hautagaia zelarik planteatu zuena eta iaz ere, Lehendakari kargua hartu ostean. Ez du hitzik eman honetarako, ez du honetarako konpromisorik hartu.
    Gu, laguntzeko prest etorri gara, egitasmoak ekarri ditugu, proposamen zehatzak eguneroko erronkei erantzuteko eta gure ekonomia eta gure herriaren etorkizunerako erronkei ekiteko. Prest eta baikor gaude lan egutegia partekatzeko, lanari ekiteko.
    Bilera adeitsua izan da, baina  orain arte keinu hutsen kudeatzean oinarrituden Gobernua ikusten dut. Bitxia da, baina  EAJ alderdiaren beharrizana du,PPrekin elkartuta, gobernutik atera zuen alderdiaren beharrizana hain zuzen. Lopez Lehendakariak berak adierazi duenez, PP rekin  hitz egiteko derrigorrik bai, baina ez du haiekin hitzartzeko derrigorrik.

    Ekin diezaiogun beraz. Hauxe da behar dena, gaurko bileraren ostean, une honetan egiaztatu ahal dut Patxi Lopezen arazoa ez dela komunikazioa.
    ------------------------
    Me van a permitir comenzar por el comienzo.
    Me voy a referir a las especiales circunstancias en que se ha producido esta reunión de hoy con el Lehendakari Patxi López.
    Hace siete meses se celebró esta misma reunión. Fue la reunión del "papel en blanco". El Lehendakari no nos hizo ninguna propuesta.
    Por nuestra parte le presentamos los 10 ejes estratégicos de futuro político y económico de Euskadi. En siete meses no hemos recibido  respuesta.
    La reunión de hoy se ha convocado en el marco de una "campaña de comunicación e imagen" emprendida por el Lehendakari. Cree que tiene problemas de comunicación y no es ese su problema.
    No hemos recibido el orden del día de la reunión. Y no ha habido ningún contacto previo preparatorio de los contenidos de la  misma. No ha habido una agenda de trabajo.
    Una reunión entre el Lehendakari y el Presidente del primer partido vasco debe ser un acontecimiento normal de la vida política.  Sin embargo, esta reunión se ha celebrado en un contexto complejo. Este encuentro ha sido calentado previamente con declaraciones que cualifican a sus emisores. No puede ser. Este encuentro no debe ser una mera operación de imagen.
    No es nuestro estilo. 
    La reunión ha comenzado con este tema, porque he reiterado al Lehendakari la necesidad de comprometer la no utilización política de la política anti-terrorista. He recibido sus explicaciones y su compromiso.  Compromiso personal como Lehendakari y como secretario general del PSE. Lo acepto.
    La propuesta del Lehendakari
    Realiza una propuesta de acuerdos básicos sectoriales. No estamos en tiempos de diagnósticos y análisis. Estamos en tiempos de ponernos manos a la obra. La sociedad nos está demandando trabajo  y acción. Nos está pidiendo que respondamos a sus problemas, que nos pongamos manos a la obra.
    En relación a la propuesta genérica del Lehendakari, le pedimos concreción. Le hemos pedido una agenda de trabajo: proyectos, responsables, equipos  y cronograma.
    Su deseo es institucionalizar estas reuniones. El nuestro es institucionalizar una agenda de trabajo conjunta.

    Nuestra propuesta

    Nosotros hemos venido a esta reunión con nuevas propuestas para el presente y el futuro de Euskadi. Tienen ustedes el listado de las propuestas. Citaré algunas.
    Primero lo urgente, la situación económica y el desempleo.
    El Lehendakari ha recibido una serie de proyectos de inversiones estratégicas presentadas por los tres Diputados Generales. Son inversiones que tienen "dimensión de país". He pedido al Lehendakari que dé respuesta a las carpetas presentadas por los Diputados Generales. Y que entable una colaboración real y leal con estas instituciones. Le he pedido respuestas. 
    Creemos que es momento de acelerar proyectos e inversiones para afrontar la crisis y generar empleo. La relación de proyectos es larga: intermodal de mercancías, proyecto Ros Casares, obras hidráulicas o Araka en Araba. Puerto de Pasaia, tranvía del Alto Deba, desdoblamiento Hendaia Zarautz o polo de biociencia en Gipuzkoa. Tranvía de Rekalde, San Mames Baria o Guggenheim Urdaibai en Bizkaia.
    Es momento de poner pie a tierra y ponerse manos a la obra, con proyectos que están maduros y son estratégicos para este país.  Tenemos que responder a la crisis con acción e inversión.
    En este mismo sentido he pedido medidas para la "economía del día a día". Por eso le he planteado un Plan Global de aceleración Económica que contemple:
    1. Apoyo  a los sectores económicos.
    2. Dinamización y financiación de la inversión.
    3. Análisis de empresas y sectores en crisis así como sectores emergentes.

    Le he planteado temas importantes para esta sociedad como son un proceso de mejora de la sanidad vasca y una adecuación del sistema educativo.
    Y por fin, le he pedido la reactivación del Consejo Vasco de ciencia, tecnología e innovación. Herramienta estratégica para el futuro económico de Euskadi.
    En segundo lugar, he presentado al Lehendakari la relación actualizada de las  transferencias pendientes. Abogamos por el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika  en espíritu y letra. Y nos tenemos que poner también manos a la obra, con un calendario que permita hacer realidad las 36  transferencias todavía pendientes.
    En esta misma línea he planteado dos solicitudes. Por una parte, recibir la valoración y el "programa de transferencia" que realiza el Gobierno de las Políticas Activas de Empleo. A día de hoy no tenemos ninguna documentación al respecto. Y por otra parte, le he solicitado que haga valer la posición vasca sobre el "Blindaje" del Concierto a otros Presidentes de Comunidades Autónomas, empezado por el de La Rioja con el que tiene en los próximos días un encuentro oficial.
    Y además he realizado una solicitud formal de abrir el proceso de un Nuevo Marco Político para Euskadi. Algo que el propio López planteó como candidato y también como Lehendakari. A esto no se ha comprometido.
    No podemos seguir con una política de gestos. La política requiere iniciativa; requiere gestión, no gestos; requiere liderazgo, trabajo serio y respuestas. Se trata de pisar tierra y poner en marcha las medidas urgentes que necesita Euskadi. Para ello, debemos tener un criterio propio en Euskadi. Se ha visto la importancia del concurso necesario del primer partido de la Comunidad Autónoma Vasca, EAJ-PNV. Tenemos unas circunstancias específicas en nuestra economía, en nuestra sociedad, y en la situación de nuestras instituciones. Por eso que no sirve copiar las recetas del Gobierno español. No sirven las medidas Zapatero porque las condiciones de Euskadi son diferentes, y porque si las recetas de Zapatero no son buenas para España, menos van a serlo para Euskadi.
    La reunión ha sido cordial, pero veo un Gobierno hasta ahora en la gestión de gestos. Y curiosamente necesitado del PNV al que desplazó apoyándose en un PP con el que tiene obligación de hablar pero no de pactar, según ha dicho el lehendakari López.
    Nosotros hemos venido para arrimar el hombro, hemos traído proyectos, propuestas concretas para responder a los retos del día a día y del futuro de nuestra economía y nuestro país. Nuestra disposición es positiva para compartir una agenda de trabajo, para ponernos manos a la obra.
    Manos a la obra. Esto es lo que hace falta, porque tras la reunión de hoy les puedo confirmar que el problema de Patxi López no es de comunicación.
    Le he pedido, el PNV le ha pedido al Lehendakari  López lo que le pide toda la sociedad vasca; que se ponga manos a la obra, que nos pongamos manos a la obra para salir cuanto antes de la crisis. No es tiempo ni de fotos ni de planes de comunicación. Es tiempo de que el gobierno, que el lehendakari López, se pongan manos a la obra . Con proyectos reales, sin controversias estériles. Póngase manos a la obra que allí nos va a encontrar, va a encontrar al PNV. El PNV le ha garantizado estabilidad institucional y le ofrece nuevamente caminos comunes para salir de la crisis, para con el cumplimiento del Estatuto tengamos herramientas ágiles para avanzar por nosotros mismos. Manos a la obra para consolidar un gasto social sostenible. Manos a la obra para mejorar la sanidad, la educación. Para avanzar en nuevos proyectos estratégicos. Manos a la obra para cumplir el compromiso de encontrar nuevos marcos referenciales de convivencia.

  • 2010/01/25

    Diputatu nagusiaren mintzaldia Europa Forumean (Markel Olano Arrese)

    • Mota: Hitzaldiak
    • Egilea:Markel Olano

    Bizkaiko eta Arabako diputatu nagusiak, adiskideok, egun on guztioi. Europa Forumari eskerrak eman nahi dizkiot gaur zuen aurrean mintzatzeko eman didan aukeragatik. Adiskide asko ikusten ditut gaur zuen artean.
    Aukera ezin hobea da, beraz, hiru arazoren gainean mintzatzeko:
    - Beheraldi ekonomikoaren egoera eta Gipuzkoako Foru Aldundiaren jokabidea krisiari aurre egiteko;
    - gure gobernu ekintza eta politika publikoen kudeaketa argitzen dituen kultura politiko berria; eta
    - Euskadiren egoera politikoa.

    Krisi egoera eta ekonomiaren suspertzea

    Nire mintzaldia hasi nahi nuke gaur egun gehien kezkatzen nauen auzia aipatuz: krisi egoera eta ekonomiaren suspertzea. Bistan da gure helburua dela Gipuzkoa beheralditik lehenbailehen ateratzea, eta lehiakortasunaren ikuspegitik indartuta ateratzea.

    Adierazle guztiek nabarmentzen dute 2010etik aurrera munduko ekonomia suspertzen hasiko dela, nahiz eta aurten hazkunde tasa ozta-ozta % 1ean geldituko den.

    Espainiako ekonomia minus % 3,7 murriztu zen 2009an, Ekonomia eta Ogasun Ministerioaren azken datuen arabera. Euskal ekonomiak 2009rako zituen hazkunde aurreikuspenak zuzendu behar izan dira, behera: apirilean minus %2,4 izango zela uste zen arren, azaroan minus % 3,0 izatera pasa zen. Kontsumoak eta inbertsioak behera egin dute gogorki 2009an. Eraikuntza eta industria izan dira jarduera gehien murriztu dutenak.

    Gure industria kinka larrian dago. Industriaren ekoizpen indizeak % 20 eta gehiago beheratu dira hilero, urtarriletik irailera bitartean, eta azaroan beheraldiak jarraitu egin du % 10ean.

    Barne eskaerak ere behera egiten jarraitu du, familien kontsumoa nabarmenki murriztu denez (minus % 4,5), nahiz eta kontsumo publikoak % 3,5 gora egin duen apiriletik irailera bitartean.

    Inbertsioa, oro har, bortizki murriztu da. Euskadiren esportazioak, urtarriletik azarora bitartean, % 31 murriztu dira, 2008ko epe berdinaren aldean, nahiz Gipuzkoan murrizpena % 23,4 izan den.


    No cabe duda de que 2009 ha sido muy negativo desde la perspectiva del empleo. En 2009 se han perdido 12.000 puestos de trabajo en Gipuzkoa. La tasa de paro en Gipuzkoa es del 7,2% de la población activa a finales de diciembre, y en el País Vasco, del 8,7%. Desde enero a noviembre se han autorizado 981 expedientes de regulación de empleo en Gipuzkoa, con suspensión de 20.409 contratos, rescisión de 865 empleos y reducción de jornada de 457 contratos de trabajo. De los contratos en suspenso, aproximadamente el 50% se han reintegrado a la actividad laboral.

    Desde la perspectiva del 2010, tenemos datos positivos. La inflación continúa controlada en Europa, lo que da estabilidad a los mercados financieros. Los precios del crudo se mantienen en el segundo trimestre, tras el fuerte incremento del primer trimestre. En el año 2009 se ha afianzado la recuperación de la liquidez en el sistema financiero.

    Ello no obstante, la resolución de los efectos de la crisis en el sector financiero es clave para salir de la actual situación, y la recuperación del sector inmobiliario español va a retardar el despliegue del crecimiento económico en el Estado, pues seguirán los problemas de financiación del sector privado. Por todo ello, el Estado español se sitúa a la cola de la recuperación en Europa.

    La mala situación del mercado español no puede abocarnos a un callejón sin salida. Euskadi se encuentra en mejores condiciones para retomar la recuperación, por nuestra cultura industrial alejada del pelotazo inmobiliario, y por nuestra capacidad exportadora, que nos permitirá engancharnos a los primeros vagones del tren de la recuperación económica. Ahora bien, tenemos que incidir en la necesidad de incrementar nuestro nivel de competitividad y, para ello, necesitamos generar más valor añadido en nuestros productos y ajustar los precios.

    Mientras el Gobierno de Rodríguez Zapatero está planteando un tránsito hacia un nuevo modelo económico, dejando atrás el crecimiento sustentado en el ladrillo, nuestro país tiene que profundizar en su propio modelo y en su cultura industrial, recuperando, eso sí, valores imprescindibles de la cultura del trabajo y de la competitividad.


    ¿Cómo está actuando la Diputación Foral de Gipuzkoa en este contexto?

    La gestión llevada a cabo por la Diputación Foral para contrarrestar los efectos de la nueva situación económica, a lo largo del año 2009 y principios del 2010, ha tenido como punto de referencia minimizar los efectos de la crisis sobre las personas y las empresas:

    = La reducción del gasto corriente en la administración,

    = El refuerzo de la inversión en obra pública,

    = Las políticas fiscales para hacer frente a la crisis (facilitando liquidez a las empresas guipuzcoanas),

    = El mantenimiento de la dotación para atender las políticas de gasto social y,

    = La elaboración de un plan extraordinario para hacer frente a la crisis, han sido las principales decisiones que hemos adoptado para dar respuesta a los retos que nos ha planteado esta nueva situación.

    Quiero realizar una mención especial al plan anti-crisis, que empezaremos a gestionar a principios de febrero. La Diputación Foral de Gipuzkoa pondrá en marcha, este año, un plan extraordinario con una dotación presupuestaria de 100 millones de euros, para hacer frente a la crisis y activar la recuperación económica.

    Gipuzkoa es un territorio con un gran peso del sector industrial. La industria representa aproximadamente un 34% del producto interior bruto y del empleo de Gipuzkoa, y tiene un efecto inducido muy importante en otros sectores, como el del transporte y los servicios en general. Por ello, este plan tiene un carácter eminentemente industrial. Nuestra competitividad como territorio depende de la competitividad de nuestras empresas. Es el núcleo en el que hay que incidir y, en este sentido, quiero que las empresas del territorio sepan que estoy a su disposición las 24 horas del día.


    El plan tiene 4 ejes de actuación:

    - El impulso de la inversión en obra pública e infraestructuras.
    - El apoyo a colectivos con dificultades especiales para la inserción laboral.
    - El apoyo a las empresas (rescate, ayudas a la innovación y nuevos proyectos) y,
    - La inversión en infraestructuras de ciencia, tecnología e innovación.

    Sin embargo, quiero aclarar una cuestión: la Diputación Foral de Gipuzkoa no pretende actuar en solitario; el plan constituye una herramienta de trabajo para actuar como palanca, siempre en colaboración con el Gobierno Vasco, las entidades financieras y las empresas del territorio.

    La competitividad del territorio exige un trabajo compartido. Todas las actuaciones que llevemos a cabo para atajar la crisis e impulsar la competitividad del territorio, tienen que quedar fuera de la disputa política. La ciudadanía vasca y, en particular, la guipuzcoana, han de saber que no voy a hacer uso de la crítica política en esta materia. Dedicaré todo mi esfuerzo a trabajar de forma compartida, y colaboraré lealmente en todos aquellos aspectos que tengan que ver con la ayuda a nuestras empresas. Quiero insistir en esta cuestión: los problemas de cada una de las empresas del territorio son mis problemas.

    La recuperación económica tiene una tarea a corto plazo, que está relacionada con las ayudas enfocadas a salir de la situación en la que estamos; pero nos obliga también a una tarea más a medio y largo plazo que, desde mi punto de vista, tiene que ver con los siguientes puntos (no los voy a desarrollar en su integridad, por falta de tiempo, pero les aseguro que constituyen una referencia fundamental para mí):

    1. Es necesario tener una visión de la competitividad del territorio en su conjunto. Las administraciones públicas debemos ajustar nuestro trabajo más y mejor a las empresas del territorio.

    2. Es necesario ajustar con mayor agilidad y precisión la investigación básica y aplicada a las necesidades de las empresas y del mercado. Hay un excesivo desajuste en esta materia.

    3. Es fundamental apoyar la competitividad de las empresas en cuatro cuestiones concretas: fiscalidad, apoyo para su dimensionamiento, innovación de producto, e internacionalización.

    4. Por último, quiero poner sobre la mesa una cuestión no menor: los valores de las personas y los valores de nuestro pueblo. Hay que prestigiar la ética, el esfuerzo, el trabajo y la responsabilidad social. La competitividad del territorio está directamente vinculada a los valores que guían nuestro comportamiento. Hay que dedicar esfuerzo y recursos a esta cuestión.

    No hacen falta más diagnósticos, porque sabemos lo que hay que hacer. Ahora bien, tenemos que ser más eficientes en nuestra tarea de ayuda a la empresa, y tenemos que cooperar con mayor agilidad entre las administraciones y agentes del territorio.

    Antes de pasar a otras cuestiones, me gustaría dedicar un minuto a cómo se están desarrollando los grandes retos del territorio. Debo decir que vamos bien y avanzamos de manera importante. Estamos culminando la red de carreteras de alta capacidad, y ahora estamos planteando un debate sobre su gestión.


    La regeneración de la zona portuaria de Herrera está en marcha, y la Diputación ha hecho ya sus deberes para impulsar las grandes infraestructuras del territorio: el puerto exterior, la Y-vasca y el aeropuerto. La Diputación de Gipuzkoa apuesta por fortalecer todas las infraestructuras de movilidad y, muy en especial, las infraestructuras ferroviarias. La apuesta por el transporte público es una de nuestras señas de identidad.

    Con todo, Gipuzkoa no se va a quedar en los retos estratégicos que he mencionado. Es hora de plantear nuevos retos para impulsar el desarrollo y la competitividad del territorio. Hemos empezado ya a concretar los retos futuros de Gipuzkoa en el seno de GIPUZKOA AURRERA. Estamos trabajando sobre cinco ejes:

    = Empresa y competitividad,
    = Movilidad y transporte público,
    = Políticas sociales avanzadas,
    = Nuevos proyectos empresariales en sectores estratégicos y,
    = La ciudad de la cultura y de la salud.


    Una nueva cultura política

    Me gustaría realizar un breve recorrido sobre la forma de trabajar que está guiando nuestra acción. Como saben ustedes, desde el inicio de la legislatura, hemos realizado una firme apuesta por una nueva cultura política; una firme apuesta por un nuevo modelo de gobernanza. Esta nueva cultura política establece tres principios:

    • el liderazgo compartido entre las instituciones públicas;

    • la colaboración entre entidades públicas y privadas; y

    • la participación ciudadana en las políticas públicas.

    Estos tres principios constituyen los ejes de la nueva cultura política y la fuente de inspiración de todas nuestras políticas públicas. ¿A qué obedece nuestra apuesta?

    Nuestra apuesta por impulsar una nueva cultura política deriva de una profunda autocrítica. Una autocrítica que muestra la necesidad de ser más eficaces en la gestión de nuestra acción institucional, en contextos complejos, y conectar mejor con las personas. El excesivo alejamiento entre ciudadanía y política constituye un grave déficit para la democracia. Por lo tanto, la administración tiene que ser más ágil y eficaz, y tenemos que llegar a los ciudadanos.

    ¿Qué es lo que está pasando?

    En primer lugar, hoy en día la eficacia de las políticas públicas y el buen servicio público dependen de la capacidad de la administración para establecer procesos de gestión más horizontales, trabajar en equipo con otras instituciones, e incorporar a los actores sociales relevantes a la deliberación pública. Vivimos en sociedades institucional y socialmente muy complejas, en las cuales la capacidad de transformación depende de la capacidad de generar redes, y la agilidad depende de los modelos de gestión que rompan con una excesiva burocracia. La cooperación es una exigencia en las sociedades avanzadas.

    En segundo lugar, si, además, en un entramado institucional tan complejo como el nuestro, sacrificamos todas las decisiones a la visión partidaria, no hay forma de avanzar. De ahí nuestra apuesta por el liderazgo compartido: porque consideramos que, a pesar de tener posiciones políticas antagónicas, debemos ser capaces de ponernos de acuerdo en el ámbito de las políticas públicas.

    En tercer lugar, se están produciendo una serie de cambios sociales, económicos y políticos que están transformando de raíz la relación entre la ciudadanía y la política. La política empieza a funcionar en la lógica de “venta-consumo” y esto hace que cada vez haya más gente que viva la política como un elemento ajeno, con el que se relaciona cada cuatro años, dando una respuesta, en función de la oferta presentada. Posiblemente, esta afirmación es exagerada para un país que tiene los espacios políticos tan definidos, pero es una tendencia a tener muy en cuenta.

    En cuarto lugar, la cultura que prevalece en los actores políticos, está generando mucho rechazo en la ciudadanía. No conectamos con la calle. Nos sienten lejos, no les gustamos, no entienden nuestro lenguaje y, desde luego, son extremadamente críticos con nuestras formas de plantear los debates. Alguna reflexión tendremos que hacer para conectar con la gente, porque ellos son nuestra fuente de legitimidad y razón de ser.

    En quinto lugar, específicamente la política vasca, el problema vasco, lo miremos por donde lo miremos, está generando cansancio y una cultura del desencuentro ciertamente importante. No es una cuestión fácil pero, tal vez, nos deberíamos preguntar si en estos momentos somos capaces de escuchar y de dialogar entre personas que tenemos posiciones políticas antagónicas, o si en realidad desde hace años, sólo nos escuchamos a nosotros mismos y nos entendemos básicamente con los nuestros.

    Desde la perspectiva del liderazgo compartido y de las relaciones interinstitucionales queda mucho por hacer. Pero, creo que estamos avanzando en la dirección correcta. A modo ilustrativo, puedo destacar el convenio de colaboración estable con el Ayuntamiento de San Sebastián; el ofrecimiento al nuevo Gobierno Vasco para una colaboración activa en el impulso de los principales retos estratégicos del territorio; también seguimos manteniendo una estrecha relación con los municipios del conjunto de Gipuzkoa. Hoy, en un territorio como Gipuzkoa, en un país como Euskadi, la gestión de las políticas públicas tiene que estar sujeta al principio del liderazgo compartido.

    En el modelo de gobernanza auspiciado por la nueva cultura política, estamos impulsando el espacio para la colaboración público-privada. Sin lugar a dudas, GIPUZKOA AURRERA constituye el mejor ejemplo de este nuevo modelo.

    GIPUZKOA AURRERA es un grupo conformado por Kutxa, Adegi, Cámara de Comercio de Gipuzkoa, Corporación Mondragón, el Ayuntamiento de San Sebastián y la Diputación Foral de Gipuzkoa, que tiene como objeto impulsar los grandes retos estratégicos de nuestro territorio.

    Este grupo de trabajo estable, está permitiendo que en Gipuzkoa compartamos un diagnostico en torno a la situación económica, y en torno a qué medidas deberíamos poner en marcha para abordar la recuperación económica; está permitiendo que realicemos un trabajo compartido, para impulsar los grandes retos estratégicos del territorio y articular nuevos proyectos.

    Voy a poner algunos ejemplos que ilustran esta colaboración. Hemos puesto en marcha un servicio de apoyo estratégico para las empresas de Gipuzkoa, con el objetivo de asesorar y financiar nuevos proyectos; estamos desarrollando nuevos proyectos estratégicos para el territorio en el ámbito de la energía, de la movilidad, de la industria, y de las ciencias de la salud. Dentro del plan anti-crisis, también vamos a financiar nuevos proyectos empresariales alumbrados por el grupo.

    Hoy GIPUZKOA AURRERA es una realidad que tiene convenios de colaboración con universidades de prestigio a nivel internacional (como el MIT de Boston y la Universidad de Oxford), y con todas las universidades que tienen presencia en Gipuzkoa, para ampliar nuestra red de conocimiento.

    Con todo, lo más relevante de GIPUZKOA AURRERA no es la capacidad de generar nuevos proyectos (por muy importantes que estos sean ), sino la capacidad de compartir y sumar esfuerzos. Estoy convencido de que GIPUZKOA AURRERA tendrá cada vez más solidez, y será clave para el futuro de nuestro territorio.


    El tercer pilar del nuevo modelo de gobernanza y de la nueva cultura política es la cercanía a la ciudadanía y la participación ciudadana. Pues bien, la Diputación de Gipuzkoa ha puesto en marcha diversas iniciativas para incentivar y posibilitar la participación ciudadana.

    Hemos iniciado ya un proceso para realizar una nueva norma foral de Participación Ciudadana y aprobarla en Juntas Generales.

    Hay una cuestión fundamental, más allá de los procesos de participación ciudadana. Necesitamos estar con la gente, vivir la calle. En este sentido, hemos impulsado una nueva iniciativa, denominada Gipuzkoako Foru Aldundia zure herrian. El objetivo de la iniciativa es dar a conocer la gestión de la Diputación en los pueblos y comarcas de Gipuzkoa, con la presencia del diputado general. Quiero escuchar directamente las aportaciones y críticas que se nos quieran plantear. Hoy mismo vamos a estar con la gente del municipio de Aia. A lo largo de este año tengo previsto visitar aproximadamente 25 municipios del territorio.

    Diagnóstico de la situación política

    Me gustaría realizar un diagnóstico de la situación política de Euskadi y analizar las consecuencias que está teniendo en el conjunto de la sociedad.

    Al hablar de la situación política, es inevitable hablar ETA; causa un inmenso dolor a muchas personas, familias y al conjunto de la sociedad. ETA atenta contra la democracia, atenta contra el desarrollo social, económico y político de nuestro país, y se ha convertido en un obstáculo para la continuidad política de la Izquierda Abertzale.

    Es cierto que la inmensa mayoría de la sociedad vasca y de las instituciones rechazamos y condenamos con rotundidad a ETA. Sin embargo, hoy todavía los partidos políticos presentamos diferencias cuando hablamos sobre el comportamiento que hemos de tener para erradicar la violencia ETA. Creo que es necesario compartir un suelo ético común, no supeditado a los intereses partidarios y, desde ese espacio compartido, abordar tres grandes retos:

    - cómo actuar ante ETA más allá de la necesaria actuación policial;
    - la consolidación de la memoria de todas las victimas; y
    - una cultura de la paz en la que no quepa ningún hueco para la legitimación de la violencia.

    Instrumentalizar políticamente la actuación contra ETA es lo peor que puede pasar; para lograr la desaparición de la violencia es necesario que estemos dispuestos a utilizar todos los mecanismos que posibilita el estado de derecho, incluido un final dialogado de la violencia (y no estoy hablando de un diálogo que permita obtener a ETA réditos políticos).

    No es una tarea fácil, pero las instituciones tenemos la obligación de buscar puntos de encuentro en esta materia. Hay que aparcar las diferencias, teniendo una suficiente generosidad política, incluso para aceptar algunas cuestiones en las que no estamos de acuerdo, para crear un terreno de juego común.

    Por ello, la Diputación Foral de Gipuzkoa ha aprobado un plan para impulsar la paz y la memoria de las víctimas del terrorismo, elaborado en colaboración con la Oficina de Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco. No quiero tampoco dejar pasar está oportunidad sin mostrar de nuevo públicamente mi solidaridad y, sobre todo, mi compromiso con todas las victimas del terrorismo, con el trabajo a favor de la paz y con la memoria de las victimas. Estoy seguro de que tengo mucho que aprender, pero dedicaré todo el empeño a este objetivo. La cuestión ética está por encima de la política.

    Además, considero fundamental que trabajemos para que la sociedad no delegue esta tarea exclusivamente en las instituciones públicas y en los partidos políticos.

    Si la actitud de las instituciones y de los partidos políticos en relación a ETA la convertimos en parte indivisible de las respectivas estrategias políticas, debilitaremos el futuro de la cultura democrática de nuestro pueblo.

    Me gustaría decir algo en relación a la Izquierda Abertzale. En los últimos tiempos se ha producido un cambio cualitativo en este movimiento. Hoy la Izquierda Abertzale está centrada básicamente en su propio futuro, en su propia definición estratégica. En gran medida, han interiorizado que su futuro depende de ellos mismos. La sociedad vasca quiere y necesita que la Izquierda Abertzale realice una apuesta por vías exclusivamente políticas. Es necesario respetar y valorar positivamente cualquier iniciativa que vaya en esta dirección. Entorpecer iniciativas de estas características constituiría un error dramático, que este país no se puede permitir.

    Ahora bien, la Izquierda Abertzale no podrá presentar a la sociedad vasca su proyecto si ETA no deja las armas. La violencia es incompatible con la política. Incluso si la Izquierda Abertzale estuviera legalizada (y es una injusticia que no lo esté), la existencia de la violencia de ETA constituiría una rémora para el desarrollo de la Izquierda Abertzale. De hecho, la violencia de ETA es hoy un factor perjudicial de primer orden para el conjunto del nacionalismo.

    Además, desde el punto de vista de la situación política, la actualidad apunta en otra dirección. Tras las últimas elecciones autonómicas, el Partido Socialista y el Partido Popular firmaron un acuerdo y establecieron las líneas maestras de un nuevo proyecto. El cambio de gobierno ha supuesto algo más que una modificación en la dirección de las políticas públicas.

    El Partido Socialista y el Partido Popular pretenden modificar de raíz la visión con la que se ha construido este país desde la transición democrática; una visión abierta, que, desde la asunción de dos principios básicos (el reconocimiento de nuestro pueblo y sus derechos, y la defensa de los derechos humanos), ha girado en torno a cinco grandes ejes fundamentales:

    - el respeto a la identidad del pueblo vasco;

    - el fortalecimiento progresivo de nuestro sistema institucional;

    - la eficacia en las políticas públicas;

    - la conexión con las demandas mayoritarias de la sociedad vasca; y

    - la proyección de nuestro país en el ámbito internacional.

    Esta visión es deudora de una trayectoria histórica, que ha permitido a Euskadi ser un país plural, con altos niveles de igualdad y de integración; solidario y avanzado económica y socialmente. Es necesario subrayar, en el contexto de la fuerte crisis económica que estamos padeciendo, que esta visión de país ha sido la que nos ha hecho ser competitivos, y la única que garantiza nuestra competitividad futura, tanto en el ámbito económico como en el social.

    Me gustaría destacar que esta visión de país no es exclusiva del partido al que pertenezco; responde con bastante precisión a lo que piensa la gran mayoría de la sociedad vasca. Es cierto que existen planteamientos estratégicos distintos a la hora de llevar a cabo está visión; esto es así y debe ser así en todas las sociedades democráticas, pero Euskadi es una sociedad que aspira a más.

    Creo que esta visión constituye un factor de enriquecimiento, siempre y cuando seamos capaces de superar la identificación del sistema democrático con el Estado unitario y, desde luego, siempre y cuando rechacemos la idea de que la solución al problema vasco exige transformar de raíz la sociología del país, para empastarla en la unidad indisoluble de la soberanía constitucional española.

    Efectivamente, el problema surge cuando algunos entienden que la visión de país que ha prevalecido en Euskadi desde la transición democrática, constituye un problema, una anormalidad, una fuente de deslegitimación permanente del sistema, cuando no de división social y política, o incluso de ideas que soportan proyectos no democráticos.

    Precisamente, tras las elecciones autonómicas, el Partido Socialista y el Partido Popular presentan una visión que busca transformar la sociedad vasca. Busca cambiar la realidad social desde la capacidad de transformación que otorgan, pretendidamente, las estructuras políticas. Desde está visión, la personalidad propia deja de ser un factor de enriquecimiento, para convertirse en un factor de división; la aspiración de crecimiento institucional se convierte en un factor de chantaje al Estado, y se niega la existencia de un sujeto político que puede crecer y relacionarse con los demás.

    Sin embargo, creo honestamente que el mayor error en el que incurren el Partido Socialista y el Partido Popular radica en la consideración de que la sociedad vasca es un sujeto a transformar, y no un sujeto a respetar. Su pretensión máxima es la de convertir a Euskadi en una mera autonomía. Esta es la solución que han plateado el Partido Socialista y el Partido Popular: transitar del concepto de país al concepto de autonomía.

    Se plantea una autonomía que renuncia a aspectos esenciales de su personalidad diferenciada y, se hace pensando en que la solución al problema vasco no se logra a través de un acuerdo entre la nación vasca y la española, sino cortando de raíz demandas de esta naturaleza, y adecuando la realidad vasca a los límites del resto de las autonomías.

    El Partido Socialista y el Partido Popular han construido un relato que establece una línea divisoria entre pasado y presente; el pasado es división, es lucha identitaria, es conflicto. El presente es integración, pluralidad y normalidad: un verdadero oasis. Pero una cosa son los relatos, y otra cosa, la realidad. Creo que los relatos que no responden a una demanda social clara, no tienen ninguna capacidad de transformación. En democracia los empeños por empezar de cero casi siempre terminan mal.

    En cualquier caso, insistir en la idea de que en los últimos 30 años no se ha hecho más que sembrar odio desde las instituciones vascas, es demoledor para una necesaria y sana relación entre los actores políticos y para una adecuada cultura democrática.


    ¿Cómo ha reaccionado la sociedad vasca frente a esta visión? Con una extraordinaria desconfianza respecto al nuevo gobierno. El 71% de los vascos expresa poca o nula confianza con el Gobierno Vasco. Esta desconfianza implica desconexión del Gobierno Vasco con la realidad. La ciudadanía no acepta lo que significa el nuevo gobierno. Tal vez, una cierta debilidad en la gestión o la sensación de improvisación acentúen la distancia entre el gobierno y la ciudadanía, pero creo que el problema de fondo reside en lo que representa la alianza entre el Partido Socialista y el Partido Popular.

    La superación de esta desconfianza, con un mero ejercicio más atinado de comunicación institucional, es algo que no se va a producir, porque Euskadi tiene una cultura política que no es transformable con ejercicios publicitarios. Se habla también de la necesidad de hacerse con las tres diputaciones forales para consolidar este cambio; un cambio que se realiza en nombre de la higiene democrática y la defensa del estado de derecho.

    Por cierto, quienes sienten un rechazo social a sus propuestas políticas, muy a menudo tienden a pensar que la sociedad no está madura o que se necesita más tiempo para explicar las cosas.

    Desde mi punto de vista, el proyecto que representan hoy el Partido Socialista y el Partido Popular no conecta con la mayoría de la sociedad vasca; no acepta la pluralidad real de la sociedad, no tiene suficiente ambición institucional, de modo que se va a producir un problema de eficacia en las políticas públicas, debido a un debilitamiento en la defensa del sistema institucional, y debido también a una desconexión con la realidad económica y social del país.

    Si el cambio político consiste en la negación de una realidad mayoritaria de la sociedad, aquellos que pretenden impulsar el cambio deberían realizar alguna reflexión al respecto. Los proyectos que surgen en contra de alguien tienden a fracasar estrepitosamente.

    Por todo ello, la sociedad vasca jamás va a confiar en el gobierno del Partido Socialista y del Partido Popular.

    Euskadi debe recuperar una visión de país, y generar confianza en torno a un gran proyecto. Este gran proyecto tiene que ser un punto de encuentro para desactivar el frente formado por el Partido Socialista y por el Partido Popular; un punto de encuentro para todas aquellas personas que queremos que las decisiones se tomen aquí; un punto de encuentro para todos los que buscamos seguir creciendo como país en términos institucionales, sociales y económicos; en definitiva, un punto de encuentro para todos los que creemos en el diálogo y el acuerdo.


    Creo honestamente que el Partido Nacionalista Vasco está llamado a liderar ese gran proyecto, pero no debe ser un proyecto de partido sino un proyecto de país, que establezca un trabajo compartido con otros actores políticos, con la sociedad organizada, y en diálogo permanente con la propia sociedad civil.

    No es hora de proyectos particulares, sino la hora de un trabajo compartido a favor de un gran proyecto de país. Tenemos que ser capaces de crear ilusión, y canalizar una inmensa energía social para construir un futuro mejor. En la medida en que creamos en nosotros mismos, fortaleceremos nuestro futuro. No es hora de edificar un proyecto contra alguien, sino un proyecto a favor de.

    Creo que este gran proyecto de país debe estar sustentado en cuatro grandes objetivos:

    = en primer lugar, lograr la paz;

    = en segundo lugar, fortalecer la identidad del pueblo vasco y las instituciones vascas, para desarrollar una estrategia social y política que permita incorporar el derecho a decidir al ordenamiento jurídico.

    = en tercer lugar, revitalizar las políticas públicas y fomentar la competitividad de la economía vasca; y

    = en cuarto lugar, internacionalizar la cultura y la economía de Euskadi, desde una visión de país, para seguir siendo económica y socialmente avanzados.

    El desarrollo de este gran proyecto de país requiere confianza, unión, trabajo compartido y la búsqueda permanente de la excelencia; y requiere, sin duda alguna, una nueva cultura política para nadar en sociedades avanzadas como las nuestras.

    Finalizo:

    Vivimos tiempos de crisis económica y política. Pero tenemos un gran proyecto de país, confianza en nosotros mismos, y la fortaleza que da saber que tenemos el aliento de la gran mayoría del pueblo vasco.

    Eskerrik asko guztioi.

  • 2010/01/18

    “Atzokoan finaktuz gaur biharkoa bultzatu”

    • Mota: Hitzaldiak
    • Egilea:Andoni Ortuzar

    Egunon denori eta mila esker zuen gonbidapenagatik.

    Atzokoan finkatuz, gaur biharkoa bultzatu. Hau da Sabino Arana Fundazioaren lema. Eta egokia iruditu zait gaurko hitzaldia aurkezteko.

    Buenos días a todos y mil gracias por su invitación.

    Impulsar el mañana desde el presente, asentados sobre el ayer.

    Ayer, hoy y mañana. Me ha parecido una buena formulación para articular esta presentación.

     

    Atzokoan finkatuz.

    Comenzamos por el pasado. Pero tranquilidad, no me voy a retrotraer a los 115 años de historia del Partido Nacionalista Vasco. Me voy a situar en el 2008 nada más. Desde el mes de enero de ese año presido el BBB del PNV.

    Voy a ubicarles en el momento. A comienzos de 2008 nos encontrábamos a las puertas de unas Elecciones Generales, que finalmente tuvieron lugar en el mes de marzo.

    Ya se comenzaba a intuir la llegada de una crisis económica y recordarán que era el momento de los "eufemismos" para referirse a la misma. Se hablaba  de "desaceleración". Nadie pensaba, nosotros tampoco, que la crisis iba a tener la magnitud que alcanzó, y la que todavía hoy mantiene.

     

    Los resultados de las Elecciones Generales de 2008 no fueron buenos para nosotros. Llegamos en enero y en marzo perdimos por primera vez unas elecciones en Bizkaia.

    Mal comienzo.

    En el conjunto de Euskadi, perdimos un diputado. Aunque las "paradojas de la política" hacen que nuestros votos sean más decisivos en esta legislatura con 6 que en la anterior con 7. Pero en cualquier caso, como digo, los resultados no fueron buenos para nosotros.

     

    Como ustedes comprenderán, los partidos políticos evitamos hacer "ostentación pública" de nuestros procesos de autocrítica. Ya tenemos suficiente con la "autocrítica" que se nos hace desde fuera.

    Pero, por "nuestros hechos se nos conocerá", y está claro que aquel resultado dio lugar a una profunda reflexión, de la que surgió la necesidad y la voluntad de emprender un proceso de actualización de nuestro partido.

    Recuerdo la frase con que lo emprendimos: "hacer de la necesidad... innovación". Esto es, la voluntad de innovar, de actualizarnos, para responder a una situación que resultaba adversa para nosotros.

     

    ¿Cuáles eran las claves de este proceso de actualización?

     

    Somos un partido atípico. Aunque ya no "se estile", somos un partido "asambleario" de verdad, en el que las bases aprueban y desaprueban, toman las decisiones. Eso está muy bien, pero nos hace ser lentos, nuestros procesos son largos y nos hace  vulnerables a la interferencia de los medios de comunicación y también de los otros partidos. Además, practicamos la bicefalia político-institucional, y mantenemos una estricta normativa de incompatibilidades, sana y democrática práctica pero que multiplica por dos las necesidades de cuadros.

     

    No somos ni de derechas ni de izquierdas, pero tampoco puede decirse que seamos de centro, pues realmente acogemos sensibilidades sociales muy diversas en nuestro seno. Nos gusta decir que ocupamos la centralidad social.

     

    Somos amigos del pacto, en toda nuestra historia y también en la actualidad, con una mentalidad y una praxis abierta al pacto con los diferentes, eso de lo que tanto habla pero tan poco practica Patxi López, por cierto. En Euskadi no hay nadie con quien no hayamos pactado.

    Podemos concluir diciendo que somos un "partido en la sociedad" y también que toda la "sociedad tiene cabida en nuestro partido".

    Esta radiografía interna, realmente compleja, unida a 30 años de presencia en el poder y de gestión diaria de las instituciones, nos había conducido a lo que en construcción se llama  "fatiga de materiales". Y la grieta que hizo visible esa fatiga se nos abrió aquel 9 de marzo de 2008.

     

    Desde una mirada externa, desde la óptica de la sociedad, nuestra constatación era evidente: nuestro partido no había cambiado, pero la sociedad si, y a gran velocidad.

    Como idea central les diré que fuimos conscientes de una "sociedad escindida". Vivimos en una Euskadi divida en dos realidades en relación a la política. Y  aunque les pueda resultar paradójico, la principal variable explicativa de esta "escisión" no es el  eje "nacionalismo español-nacionalismo vasco" o el tradicional "derecha-izquierda". La variable que mejor explica hoy la relación de la sociedad con la política es la edad.

    Estamos por una parte  los mayores de 40-45 años. Una población políticamente fiel, que mantiene unos "anhelos colectivos" muy politizados y que conservan cierta "épica romántica" en su relación con la vida política. En términos "televisivos" son lo que podemos denominar la "audiencia cautiva".

    Y tenemos, por otro lado, a los menores de 40 años, cuanto mas jóvenes más desideologizados, muy centrados en sus problemas individuales. En su relación con la política son votantes "volubles". Siguiendo con la terminología televisiva, ésta sería  la "generación zapping".

     

    En el PNV fuimos conscientes de que estábamos "desposicionados" en relación a esta generación, a los jóvenes. Con lo que esto supone en la vida presente, así como en la orientación y expectativas de futuro.

    No parecíamos estar centrados en las demandas más acuciantes de la juventud: vivienda, bienestar económico, seguridad, ocio. En honor a la verdad es justo reconocer que, objetivamente, gestionábamos bien la respuesta a estas necesidades. Pero se nos ubicaba, y nos dejábamos ubicar, únicamente en el ámbito de la "política pura", en el terreno de los grandes conceptos, el "monotema" de la violencia y la normalización política. Todo siempre desde una visión muy urgente, muy trascendente, muy dramática.

     

    Además, los jóvenes nos vinculaban al poder desde que ellos llevaban pañales. Esta visión unida a la "atracción del cambio" nos ponía en una delicada posición. Teníamos que responder y respondimos.

    Nuestra respuesta partió de la "necesidad", de una necesidad acuciante. He hablado antes de innovación y de actualización. Recuerdo  cómo formulamos nuestra idea, como el tránsito de "las cosas de la política" a "la política de las cosas".

    Necesitábamos un cambio y lo abordamos.

    Lo denominamos "Think Gaur Euskadi 2020".

    Think simboliza la reflexión y la apertura, enfocada desde una dimensión global.

    Gaur simboliza los "pies en la tierra", la puesta en valor de lo realizado, la visión propia y cercana.

    Y 2020 simboliza la respuesta a una nueva generación, la reflexión que huye del "cortoplacismo electoral". La apuesta por una transformación profunda pero gradual.

    Think Gaur Euskadi 2020 fue un proceso de reflexión y debate abierto. Nos permitió repensar el partido, reposicionarnos en relación a la sociedad de hoy, y elaborar un nuevo contrato social con la ciudadanía. ¿Les suena no?. Nosotros hablábamos ya de esto hace dos años.

     

    Este proceso tuvo efectos "saludables" para nosotros, tanto interna como externamente.

    Cuando lo iniciamos, partíamos de unos resultados y unas expectativas poco halagüeñas. Y cuando lo culminamos, un año después, y nos presentamos a las Elecciones Autonómicas de marzo 2009, obtuvimos el respaldo de la sociedad, ganamos holgadamente además las elecciones del 1de marzo.

     

    Nosotros ganamos, pero paradojas de la política y de la Ley de Partidos,  el Partido Socialista y el Partido Popular anunciaron su pacto y un nuevo Gobierno. Y lo hicieron la misma noche del 1 de marzo. No hubo otra opción, aunque la intentamos.

     

     

    Gaur. El presente

    Con este pacto llegamos al presente.

    Para analizarlo, voy a remitirme a las cuatro claves que definen el nuevo panorama político vasco a partir de la cita electoral del 1 de marzo, incluyendo también la relación con la situación política en Madrid.

     

    • En primer lugar, la radiografía del nuevo Gobierno Vasco.


    Es un Gobierno sustentado por 25 parlamentarios sobre 75. Es un Gobierno débil, inadaptado, con ribetes revanchistas y que sigue con los tics de oposición a pesar de estar en el poder. Es un Gobierno que se dedica a hacer de oposición, curioso!.

    Es además un Gobierno condicionado por el PP, que aporta los 13 parlamentarios que garantizan la mayoría absoluta parlamentaria.

    Hay un dato que no me resisto a ofrecer, estos dos partidos obtuvieron sólo el 40% de los votos emitidos en Euskadi (el 44.8% de los válidos). No representan por tanto a la mayoría social.

    El partido socialista y el popular han hecho una excepción en Euskadi para olvidar sus diferencias y llegar a un acuerdo. Pero esas diferencias surgen y resurgen, porque en realidad no hay nada que les una salvo la  posición frente al terrorismo, pero en eso todos estamos unidos. Estoy hablando de la política del día a día, en la que como vemos a diario, el modelo socialista y el popular son radicalmente opuestos.

    Hay una constatación que habla por sí misma: el Gobierno Vasco no cuenta con un programa de Gobierno. Y tampoco con un programa político.

    La sociedad vasca ha sido clara en su valoración de este Gobierno: el 71% de los ciudadanos desconfía del Gobierno, y el 65% no está de acuerdo con el pacto que lo sustenta.

    Y el Gobierno ha sido también claro en su interpretación de esta realidad. Afirma que tiene un "problema de comunicación". Es el ejemplo más aproximado que conozco a la "política del avestruz". Al final la culpa siempre la tienen, la tenemos, los periodistas. Es mas fácil que hacer un mínimo análisis de la capacidad y la idoneidad de las personas y de las políticas de este Gobierno y si son las que responden a las demandas sociales verdaderas.

     
    • La segunda clave del presente es la crisis económica.


    Es sin duda la clave principal.

    La situación es más grave de lo imaginado hace un año. Ha tenido y va a seguir teniendo repercusiones sobre el empleo. De hecho las tasas de paro han alcanzado a 128.000 personas en la CAV, cifras no conocidas desde hace 15 años, y nos acercamos a los 4 millones de parados en el Estado.

    La crisis es la principal preocupación de los ciudadanos pero, aunque parezca paradójico, seguimos sin conocer una estrategia económica de alcance ni en el Gobierno central agotado, ni en el Gobierno vasco descentrado. (No lo digo sólo yo, lo dice también su "socio preferido", el PP).

     
    • La tercera clave es la situación política en el Estado.


    La podemos calificar, cuando menos, como preocupante.

    Los dos grandes partidos, el PSOE y el PP, afrontan graves problemas, problemas que se agravan por su enfrentamiento permanente.

    El PSOE no acaba de encontrar un rumbo propio y eficaz para afrontar la crisis económica. Zapatero se vio en la necesidad de remodelar su Gobierno poco más de un año después de nombrarlo, y el cambio ya ha sido amortizado sin éxito.

    El PP se ha encontrado con un acuciante problema de credibilidad, al verse afectado por diversos casos de corrupción que han lastrado sus oportunidades de oposición.

    Ambos partidos se encuentran en una situación de debilidad. Ambos tratan de fortalecerse debilitando a su oponente, por lo que fortalecen su mutua debilidad.

    La situación política en el Estado es una "convulsión permanente", incluso en los inicios de este semestre de presidencia europea.

     
    • Y la cuarta clave, es el problema del terrorismo.


    Su persistencia, su amenaza permanente. Es nuestra tragedia nacional.

    Tenemos una ETA con baja actividad pero que sigue ahí, y una izquierda abertzale a la que sólo le queda el crédito del desmarque absoluto de la violencia.

    No quiero especular sobre este tema, pero es evidente que el Gobierno central y su ministro Rubalcaba han dado un giro copernicano en esta materia. Hace menos de tres años se sumaron a  la búsqueda y la práctica de una solución política dialogada y negociada. Y ahora que se produce un profundo debate en el seno de la izquierda abertzale con planteamientos "posibilistas" defendidos por Otegi y Diez Usabiaga, se les detiene y encarcela.

    Nos encontramos ante una nueva paradoja. Por una parte se propugna la utilización de las vías exclusivamente políticas y democráticas, pero a su vez se encarcela a quienes las están defendiendo. Es difícil de entender.

    En paralelo, la izquierda abertzale radical sigue en su eterno proceso de debate, mirando de reojo a lo que diga y, sobre todo, haga ETA.  

     

    Esta es por tanto nuestra visión del panorama político presente. Dos Gobiernos débiles, en Euskadi y en el Estado, sin impulso político ni ideas para afrontar la grave situación de crisis económica que padecemos. Dos Gobiernos haciendo el "tancredo" que contemplan el crecimiento del desempleo sin adoptar medidas que traten, y menos logren, revertirlo.

     

    Y ante esta situación ¿cuál ha sido nuestro papel? ¿Qué hemos hecho? ¿Por qué hechos se nos reconocerá?

    Nosotros hemos defendido y practicado en 2009 una línea de actuación que se resume en una palabra: estabilidad.

    Nuestro objetivo ha sido puramente de sentido común: responder a la principal preocupación de la sociedad, que es la crisis económica. Y lo hemos hecho desde todas las Instituciones, propiciando el máximo consenso posible en la aprobación presupuestaria del Gobierno Vasco, las Diputaciones Forales y los Ayuntamientos.

    En ocasiones se nos ha reprochado un interés "egoísta" por aprobar los presupuestos en las tres Diputaciones. No es así. Y además les aseguro que los tres Diputados Generales se hubieran encontrado mucho más cómodos y desahogados pudiendo haber prorrogado el presupuesto del pasado año para el presente, en lugar de aprobar uno nuevo más restrictivo.

     

    Nuestra máxima ha sido la estabilidad. Esto significa aunar esfuerzos, inversiones y actuaciones para hacer frente a una crisis económica muy grave, que afecta especialmente al empleo.

    Nuestro norte ha sido mantener las inversiones estratégicas, garantizar las políticas sociales, defender la certidumbre fiscal y controlar la tendencia al endeudamiento. Si repasan estos cuatro ámbitos: inversión pública, política social, impuestos y deuda, comprobarán que la posición política del PSE y el PP ante los mismos es radicalmente distinta. Nuestra apuesta por la estabilidad era, por tanto, necesaria.

    Fruto de esta propuesta se nos planteó la oportunidad adicional de negociar los Presupuestos Generales del Estado. Un acuerdo no buscado en el origen de nuestra propuesta de estabilidad, pero bienvenido por las dos partes a tenor de los resultados conseguidos.

    Como he dicho con anterioridad, nuestra capacidad de influencia en las Cortes es ahora mayor que en la anterior legislatura. Y la hemos aprovechado para responder al objetivo que siempre hemos mantenido y vamos a mantener: defender los intereses de Euskadi. No somos ambiguos, somos claros y transparentes.

     

    Así, hemos defendido los intereses de Euskadi  con el fuero y con el huevo.

    Hemos defendido el fuero con la regularización jurídica o "blindaje" del Concierto Económico, que va a resultar un acuerdo histórico para el autogobierno vasco. Como resultará también histórica la imagen de los tres diputados vascos del PP votando en Madrid en contra del Concierto Económico. Yo me pregunto qué intereses defienden con ese voto negativo.

    Hemos defendido también el fuero con el "pacto de transparencia" en la transferencia de las políticas activas de empleo. Hace más de 20 fui testigo directo en la negociación de esta transferencia. El Gobierno Ardanza y el Gobierno González intercambiaron documentos, informes y estudios técnicos para tratar de alcanzar un acuerdo. Sabemos que es una materia compleja. Por eso cuando nos dijeron a bombo y platillo en setiembre que estaría lista antes del 1 de enero nos extraño. Máxime cuando no conocíamos ni conocemos hoy, los documentos de base para el acuerdo de esta trasferencia que hoy se manejan entre Gasteiz y Madrid. Por eso no era creíble que pudiera haberse producido el pasado día 1 de enero. Y en cualquier caso, persiste una discrepancia económica de fondo, sobre la que demandamos transparencia. El anterior Gobierno valoró la materia en más de 450 millones, y el actual la cifra en 300. Ésta es una cuestión central a dilucidar, porque aquí nos estamos jugando el ser o no ser del acuerdo estatutario, su espíritu y su letra.......y también sus números.

     

    Decía que en el acuerdo sobre los Presupuestos Generales, hemos defendido el fuero y también el huevo.

    Hemos defendiendo el huevo con el cobro de la deuda del IVA con la Diputación alavesa, que supone 467 millones de euros para las arcas vascas. Un cobro por el que el actual Gobierno vasco socialista no había movido un dedo ante el Gobierno central socialista. Y eso que la Junta arbitral del Concierto había dado la razón a la Diputación de Araba.

    Y siguiendo con el huevo, de forma adicional hemos logrado más de 85 millones de euros para proyectos de innovación e investigación en Euskadi. Proyectos que se ponen en marcha durante el presente ejercicio 2010.

    El balance que hacemos es satisfactorio. Hemos hecho efectiva nuestra presencia, hemos defendido los intereses de Euskadi y hemos logrado consolidar el autogobierno vasco. Y todo ello desde la oposición. Quienes pensaban que el PNV se iba a instalar en el monte o los que creían que perdiendo la poltrona nos íbamos a deshacer como un azucarillo,  se equivocaban.

     

    Biharkoa bultzatu. El mañana. El futuro.

    ¿Y cómo vemos el futuro?

    Vemos el futuro desde la centralidad y entre dos "polos", el norte y el sur.

    El "polo norte" es el "polo soberanista", en permanente construcción y deconstrucción. Es un polo sin capacidad política real en tanto en cuanto se mantenga la amenaza de ETA. Y es además un polo de izquierda radical, con planteamientos socio-económicos trasnochados que no compartimos en absoluto. El socialismo que defiende es un modelo fracasado y sus referentes ni son los nuestros, ni los compartimos.

    El "polo sur" es el "polo constitucionalista", la unión de los contrarios unidos por la oportunidad de acceder al poder. Podemos decir que está también en permanente construcción y deconstrucción, porque en realidad no presenta un programa de Gobierno y un programa político que le comprometa.

     

    Y entre estos dos polos nos situamos nosotros.

    Quizá recuerden la canción: "...ezker, eskubi, bion artean dago zubi".

    Estamos en la centralidad, tenemos vocación de puente. He dicho que nos gusta pactar y esa es nuestra ambición, la unión de las dos orillas en un proyecto común.

    El PNV es en primer lugar un partido de obediencia vasca.

    Un partido demócrata y abertzale, sin más etiquetas. Nuestro leit motiv es la defensa de los intereses de Euskadi.

    Tenemos un proyecto de país que se sustenta en las instituciones propias  del autogobierno.

    Defendemos la identidad nacional vasca, un país con un bilingüismo real. Propugnamos unas relaciones constructivas de todo el "territorio del euskera" (o "Euskal Herria"), así como una presencia propia y directa en Europa y en el mundo.

    EAJ-PNV es un partido abertzale con una tradición pactista. Y desde nuestra posición, desde el puente, desde la centralidad, vamos a tratar de atraer a los dos "polos".

     

    Hace 30 años aprobamos el Estatuto de Gernika, un acuerdo entre vascos y un pacto con el Estado. Hoy, 30 años después, tenemos mas de treinta competencias no transferidas según consta en resolución unánime aprobada por el  Parlamento Vasco. Y durante estos 30 años además se han ido aprobando y tejiendo una serie de leyes de bases que socavan nuestras propias competencias, que socavan el espíritu y el sentido histórico del pacto estatutario.

    Ante esta paralización jurídico-política, el año 2003 el Gobierno Vasco remitió al Parlamento Vasco la propuesta de un Nuevo Estatuto Político para Euskadi.  Fue tramitado por el procedimiento de reforma estatutaria, se aprobó en el Parlamento Vasco y se envió a las Cortes Generales, donde ni siquiera fue admitido a trámite, tal y como era preceptivo.

    Y hace tan sólo tres años, participamos en la elaboración de los acuerdos  de Loiola, una vía para la normalización política de Euskadi que había sido iniciada sin nuestra participación, pero a la que nos sumamos con lealtad, aun cuando sabíamos que era una invitación interesada pues ambos contertulios se sabían ya en un callejón sin salida.

     

    Lo hemos intentado y lo vamos a volver a intentar. Nuestra convicción es firme. Somos un partido político y vamos a seguir haciendo propuestas políticas.

     

    ¿Sobre qué bases?

    Sobre las bases que establece el intelectual francés Jacques Duranton para las responsabilidades políticas y de gobierno: atender las demandas ciudadanas, gestionar el patrimonio común y conducir al país hacia el futuro.

     

    Queremos ofrecer y vamos a ofrecer certidumbre, en unos momentos en los que desde La Moncloa y desde Ajuria Enea se proyecta parálisis.

     

    Queremos ejercer y vamos a ejercer el liderazgo que nos pide una mayoría social y política que no entiende ni le gusta lo que ha pasado en nuestro País desde el 1 de marzo. Un liderazgo con iniciativa.

     

    Queremos tender y vamos a tender nuestra mano para crear un clima en el que sea posible alumbrar acuerdos políticos que traigan la paz y propicien que la ciudadanía vasca decida su futuro.

     

    Certidumbre, liderazgo con iniciativa y mano tendida al diálogo con todos. En definitiva,  un nuevo impulso político. Porque como escribió Galbraith, "si no piensas en el porvenir, no lo tendrás". Pensemos y apostemos por el porvenir. Euskadi necesita una salida,  una salida superadora e integradora. Buscar y encontrar esa salida es nuestro compromiso como partido político.

     

    EAJ ha sido, en su centenaria historia, el partido fundamental de la sociedad vasca, no lo digo desde la prepotencia, sino desde el sentido de la responsabilidad. Hemos sido, parafraseando a los norteamericanos, el founding party. Queremos seguir siéndolo. Debemos proyectar ese legado de ideales, responsabilidad y perseverancia hacia el futuro. Los desafíos del presente y del futuro no son menores, son sencillamente diferentes. Con nuestro bagaje podemos darles respuesta: seamos optimistas.  

     

    Atzokoan  finkatuz gaur biharkoa bultzatu.

    Eskerrik asko.

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2010/01/25

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